jueves, 23 de octubre de 2014

¿Qué son los derechos humanos?



En la actualidad es común hablar de Derechos Humanos, sin embargo, es inevitable generar cuestionamientos acerca de ¿Cómo surgen? ¿Por qué y para qué surgen?  ¿Qué son? ¿De  verdad existen?

Se dice de los derechos humanos que son derechos inherentes a la persona o atribuciones del ser humano, que no dependen de su color de piel, de su raza, sexo, religión, lengua o condición distinta.  En frecuentes ocasiones  se ha afirmado  que los derechos humanos son parte de un derecho natural  y que por tanto, los posee cada individuo con el simple hecho de nacer o de ser concebido. Para muchos otros, los derechos existen desde que son positivizados, es decir, desde que son reconocidos por el Estado y plasmados de manera formal en instrumentos jurídicos nacionales e internacionales que los consideran como tales.

Estos surgen como una manera de protección del individuo contra el mismo Estado, de alguna manera limitando su actuar, lo obliga a no interferir en el disfrute de tales derechos, a protegerlos, impidiendo que se pueda abusar de su propia autoridad contra individuos o grupos de individuos, también lo obliga a adoptar medidas positivas y promover políticas públicas que faciliten el disfrute de los derechos mencionados. 

Por otra parte, se ha hablado acerca de los diversos antecedentes históricos que dieron lugar al reconocimiento de los derechos humanos en el mundo, el antecedente más remoto se ubica el año 539 a.C., con Ciro “el grande”, quien fue el primer príncipe de Persia, quien después de haber conquistado Babilonia, le dio libertad a los esclavos, declaró el derecho de las personas a escoger su propia religión y estableció la igualdad de raza. Tal mandato quedo grabado en un Cilindro de barro, y es a lo que hoy se le considera como el documento más antiguo en el que fueron contemplados los derechos humanos.

 Posteriormente en el año 1215, surge otro documento al que se le conoce como la “Gran Carta”, firmada por el rey Juan de Inglaterra, obligado por sus súbditos después de cometer graves violaciones a la ley. Después, en 1789 surge la “La declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano en Francia, después de la abolición del feudalismo, la cual proclamaba principalmente que a todos los ciudadanos se les debía garantizar los derechos de “libertad de propiedad, seguridad, y resistencia a la opresión”. Algo  importante, menciona que “…el ejercicio de los derechos naturales de cada hombre, tiene sólo aquellos límites que aseguran a los demás miembros de la misma sociedad el goce de estos mismos derechos”.

En el año 1945, casi al término de la Segunda Guerra Mundial, se crea la Organización de las Naciones Unidas como un organismo internacional que promueva la paz y prevenga guerras futuras entre las naciones. No obstante, es hasta 1948, cuando se adopta el termino de derechos humanos con la “Declaración Universal de los Derechos Humanos”, la cual menciona que “La ignorancia y el desprecio de los derechos humanos han resultado en actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad, y la llegada de un mundo donde los seres humanos gocen de libertad de expresión y creencia y sean libres del miedo y la miseria se ha proclamado como la más alta aspiración de la gente común... Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos”.

En adelante, han derivado una gran cantidad de Tratados y Convenios Internacionales que los promueven, sin embargo, es de notarse, que a pesar de las buenas intenciones de estos documentos, la historia que se escribe día con día aun nos muestra una triste realidad en la que la violación de estas derechos sigue siendo el drama principal de nuestras vidas.

Nos preguntamos si de verdad son eficaces, al notar que, cuando se habla del derecho a la alimentación, miles de personas en el mundo mueren de hambre, cuando se habla del derecho a la educación, que nuestra Constitución establece que debe ser laica y gratuita, el Estado promueve acciones tendientes a hacer más difícil el acceso a ella,  porqué se habla del derecho a la libre expresión, cuando miles de hechos a diario nos muestran que expresarse tiene como efecto inmediato la represión del Estado, la desaparición forzada y la aniquilación de personas.

Es por todo esto que sin más nos podemos cuestionar si de verdad existen, pero por otra parte, estamos obligados a creer que si,  a reconocerlos y a hacer que el Estado los reconozca, ya que no debemos considerar a los derechos humanos como una clase mas de historia, ni tampoco  como una carta de buenas intenciones que se ha plasmado en un papel, que no se realizan solo con discursos, que no se trata de motivar una campaña política ni de relaciones públicas, ni de motivar un comercial con un tema de moda, se trata de derechos que están aquí y ahora, y que son valiosos porque arrastran detrás un charco de sangre, de muertes, de perdidas y de sufrimientos, de todos aquellos que han luchado por ellos. 


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