lunes, 17 de noviembre de 2014

¿Hasta qué punto está obligada la autoridad?


La obligación de la autoridad frente a los derechos humanos se encuentra orientada básicamente en “no hacer” (no restringir, no limitar), pero nunca de “dar”.

Sin embargo, también ante estos derechos subjetivos, también se generan obligaciones de “hacer” por parte del Estado, lo cual puede resumirse en siete puntos:

Primero, se genera la obligación de positivisar esos derechos, de normativizarlos, y esto puede ser a través de una ley que establezca las condiciones y características que contemplen la forma de ejercer tal derecho.

Segundo, se obliga a la autoridad a implementar políticas públicas, que consisten básicamente en la línea de acción que va encaminada al cumplimiento de ciertos fines, y que en este caso favorezcan la protección y el disfrute de tales derechos.

Tercero, el hecho de implementar planes y programas, también conocidos como derechos programáticos, que a su vez son instrumentados por una ley y por una serie de políticas públicas.

Cuarto, a través de la creación de instituciones y órganos del Estado que puedan ejecutar esos planes y programas.

Quinto, que pueda contemplar la necesidad presupuestal, que de preferencia, fuera acorde con las políticas y programas que han de implementarse, sin que pueda este ser el pretexto para desviar recursos públicos para fines particulares.

Sexto, la autoridad necesita plantear acciones concretas, bien definidas.

Y por último, el punto séptimo, la autoridad requiere de cierta congruencia, de generar congruencia entre el contenido que el legislador plasma en las leyes y de quienes en general influyen en la creación del derecho y de todos y cada uno de los elementos antes enlistados, para que ese derecho pueda ser verdaderamente efectivo.

Esto nos muestra que si al momento nada ha sido completamente efectivo y mucho no tiene esperanzas de serlo, difícilmente se va a generar un cambio significativo en la calidad de vida de las personas y  en la cultura de respeto hacia los derechos humanos.


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